Pepe Ramos llegó a Granada con su poesía directa, que sale de su turbulento chi como de una olla exprés, para recibir una de las vitolas del Anaïs que otorga la asociación Diente de Oro. Entre sus poemas se encuentra:
EL OTRO
Sigo fiel a lo pactado:
relación abierta y sinceridad
sin celos ni compromiso.
Lo acepto de buen grado.
No me importa el qué dirán
ni que salgas con otros tíos,
pero antes de volver a mi lado
bebe vinagre,
comete un limón
o sométete a cualquier martirio
que borre de tu cara
la sonrisa
de puta satisfecha
que traes cuando le has visto
Al poeta madrileño le siguió Oscar Martín Centeno del que queremos destacar aquí un extracto de su poema “Somos” y recordar así su voz embriagadora.
SOMOS
Somos un grito
que se escapa del mundo, una palabra
que ha olvidado el lenguaje, una pasión
que abrió la puerta a todos los psiquiátricos.
Somos los ansiolíticos que alimentan tu sopa,
los antidepresivos que remontan tus venas
cosiéndote a mordiscos
todas las cicatrices.
Tras él y poco a poco, fueron sorprendiéndonos, cada vez más gratamente, poetas como Miguel Angel Arcas, Lía Guerrero, coordinadora de la Asociación Cultural Puravida, Javier Bouzalongo y los poetas sin apellido, Antonio y Cristina.
Tímidamente se nos dio a conocer Aurora Pintado con esos haikus suyos que sólo se entienden con mucho de intuición y una pizca de emoción y que también han sido merecedores de las vitolas del Anaïs, que ahora se entregan en el Café Piaf, en el mismo número de Buensuceso donde nos leyó
LA CAZA
verbos en serie
aún huelo el miedo
en las palabras
frase tras frase
he seguido tu rastro
con mis tijeras |